En el rincón de construcciones, tres niños levantan una torre y una compañera mira desde cerca con una pieza en la mano. Antes de pedirle que se una, podemos observar si quiere participar y qué le facilitaría hacerlo. Quizá le basta con que alguien le enseñe dónde va la pieza o le ofrezca elegir qué construir.
Enseñar al grupo cómo invitar
En la asamblea, representad con muñecos una situación de juego. Practicad cómo hacer una invitación concreta («¿Quieres poner el tejado?»), esperar una respuesta y respetar que alguien prefiera mirar o jugar a otra cosa. Podéis practicar también cómo ofrecer ayuda y cómo preguntar antes de tocar los materiales de otro niño.
Dar a cada niño algo que aportar
Plantead una meta compartida. En infantil, podéis construir un pueblo entre todos. En primaria, podéis diseñar un cartel en el que unas personas busquen ideas, otras dibujen y otras organicen el contenido. Permitid distintas formas de aportar y rotad los papeles para que cada alumno pueda asumir tareas con sentido.
Acompañar el juego sin cargar la responsabilidad en un compañero
Al empezar, el adulto puede entrar unos minutos en el juego para mostrar cómo repartir turnos o pedir una opinión. Si usáis un compañero guía, rotadlo y dadle una tarea concreta, como explicar una regla. Observad si la ayuda facilita que ambos niños participen y si el adulto puede ir retirando su apoyo.
La guía de inclusión de INAYA
La guía reúne propuestas para infantil y primaria, ejemplos de aula y preguntas para identificar qué está dificultando la participación. Ver la guía completa en Payhip.

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