La Atención Temprana no consiste únicamente en trabajar con el niño durante una sesión. En INAYA buscamos comprender qué está ocurriendo, qué necesita el niño y qué necesita su familia para que pueda participar y desenvolverse mejor en su día a día.

Por eso, la intervención se desarrolla en los entornos y rutinas que forman parte de su vida real: el hogar, el parque, la escuela infantil, la comunidad o cualquier otro contexto significativo.

Comenzamos con una entrevista para conocer vuestra situación, vuestras preocupaciones, las fortalezas de vuestro hijo o hija y aquellos aspectos que actualmente están dificultando su participación y bienestar.

Realizamos una valoración individualizada del desarrollo y de los diferentes contextos en los que participa el niño o niña.

Podemos prestar especial atención a aspectos como:

  • Comunicación y lenguaje
  • Desarrollo y aprendizaje
  • Habilidades sociales
  • Autonomía
  • Juego y participación
  • Regulación y conducta
  • Procesamiento sensorial
  • Rutinas familiares
  • Participación en el hogar, la escuela y otros entornos

No buscamos únicamente identificar dificultades, sino comprender qué las está condicionando y qué apoyos pueden favorecer el desarrollo y la participación.

Después de la valoración, ponemos en común la información y decidimos junto a la familia qué es realmente prioritario trabajar. No se trata de trabajar muchas cosas a la vez, sino de centrarnos en aquello que puede generar un mayor impacto en la vida cotidiana del niño y de su familia.

Con toda esta información elaboramos un Plan de Actuación Familiar (PAF) personalizado.

En él se recogen:

  • Las prioridades de intervención.
  • Los objetivos funcionales.
  • Las rutinas y situaciones en las que intervenir.
  • Las estrategias y apoyos que se utilizarán.
  • El papel de la familia durante el proceso.
  • Los indicadores que nos permitirán valorar los avances.

La intervención se lleva a cabo allí donde las dificultades y las oportunidades de aprendizaje ocurren realmente.

Por ejemplo:

En casa, si queremos favorecer la autonomía durante el vestido, la alimentación o la rutina del sueño.

En el parque, si el objetivo está relacionado con el juego, la comunicación o las habilidades sociales.

En otros entornos cotidianos, cuando sea necesario para favorecer la participación y generalizar los aprendizajes.

De esta manera, las estrategias no se quedan dentro de una consulta: se incorporan a la vida diaria.

La familia tiene un papel fundamental en todo el proceso.

Durante las sesiones no solo trabajamos con el niño o niña, sino que enseñamos y acompañamos a la familia para que pueda utilizar aquellas estrategias que realmente funcionan en sus rutinas cotidianas.

Nuestro objetivo es que, progresivamente, ganéis conocimiento, competencia y seguridad para acompañar el desarrollo de vuestro hijo o hija.

El proceso es flexible y se adapta a la evolución de cada niño y cada familia.

Realizamos un seguimiento continuo para revisar los objetivos, valorar los avances y modificar las estrategias cuando sea necesario.

El número y frecuencia de las sesiones se determina de forma individualizada, en función de las necesidades y prioridades de cada familia.

La intervención no tiene como objetivo mantener las sesiones indefinidamente.

Cuando los objetivos prioritarios se han alcanzado y la familia cuenta con las herramientas y la seguridad necesarias para continuar de forma autónoma, planificamos el alta.

La familia recibe un documento de recomendaciones para el futuro y acordamos una revisión posterior —a los 3, 6 o 12 meses, según cada caso— para comprobar cómo está evolucionando la situación y valorar si es necesario algún nuevo apoyo.

Un acompañamiento mensual diseñado para trabajar de forma coordinada con el niño o niña y su familia.

Incluye:

  • 4 sesiones de intervención al mes de 45–60 minutos.
  • Intervención en el entorno natural acordado con la familia.
  • Planificación individualizada de las sesiones.
  • Seguimiento y acompañamiento familiar.
  • Pautas y estrategias para incorporar a las rutinas cotidianas.
  • Elaboración de material y recursos personalizados.
  • Coordinación con otros profesionales implicados, cuando sea necesario.
  • Revisión periódica de objetivos y estrategias.
  • Adaptación del plan en función de la evolución del niño o niña y de la familia.

El objetivo no es realizar sesiones de forma indefinida, sino acompañar a la familia hasta que cuente con las herramientas y la seguridad necesarias para favorecer el desarrollo y la participación de su hijo o hija en su día a día.

Cada familia tiene unas necesidades distintas. Por ello, la frecuencia de intervención puede adaptarse al momento y a las prioridades de cada caso.

1 sesión semanal · 150€/mes

El precio puede variar en función de la zona de desplazamiento cuando el domicilio o entorno de intervención se encuentre fuera del área habitual de INAYA.

También podéis solicitar una Consulta INAYA de orientación especializada (55 € / 60 min) para analizar vuestra situación, resolver dudas y valorar qué tipo de apoyo puede ser más adecuado.

Contacta con nosotros si tienes alguna preocupación sobre el desarrollo de tu hijo o hija. Estamos encantados de ayudarte y acompañarte en este proceso.

Rellena el siguiente formulario y nos pondremos en contacto contigo en 24 horas.

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